Querer hacer las cosas bien nunca estará mal, siempre y cuando no sobrepasemos los límites y permitamos que situaciones de estrés, angustia y miedo se apoderen de nosotros por buscar siempre un ideal de perfección

¿Necesitas ser siempre el mejor en lo que haces, para estar a gusto contigo y con los demás?

¿Tienes todo el tiempo la necesidad de mejorar lo que ya terminaste?

¿Te preocupa lo que los demás piensan y opinan de ti?

Detrás del perfeccionismo se esconde un profundo dolor, sufrimiento, estrés, ansiedad y auto desprecio; donde el principal protagonista es el miedo continuo ante los propios errores pues son estos los encargados de reflejarnos la incompetencia personal y el auto rechazo. El perfeccionista se caracteriza por tener siempre duda por lo que hace y lo juzga todo el tiempo; no podemos dejar de lado que la baja autoestima está muy presente en el interior de la persona que se auto exige.

Podríamos decir que el perfeccionismo viene transmitido por nuestros padres, cuando siempre mostraron excesiva preocupación por equivocarse  junto con un profundo miedo a ser juzgados, es así como de niños crecemos con la creencia que si hacemos algo mal o nos equivocamos recibiremos  fuertes consecuencias. Crecimos con ideas en las que nuestro valor dependía de lo bien que hacíamos algo sumado a tener que ser siempre mejor que los demás, de lo contrario no valemos nada.

El perfeccionista se caracteriza por:

  • Necesidad de ser reconocido todo el tiempo
  • Busca escuchar la aprobación de los demás
  • No existen puntos intermedios o es bueno o es malo
  • Temor al rechazo
  • Busca alimentar su ego a través de lo bien que hace determinado trabajo
  • Ocultan sus errores (no soportan la idea de que el error los vuelva inferiores)

Si hoy buscas fortalecer tu autoestima deberás  arriesgarte a hacer cosas que no siempre saldrán como quieres, eso implica que te equivoques en el camino y lo recibas como aprendizaje.

Si eres perfeccionista y hoy quieres dar un giro y permitirte  disfrutar de cada detalle y etapa de tu vida, es posible que puedas tomar conciencia y empieces a ser flexible contigo mismo, desaprendiendo viejas creencias que hoy te restan. Solo hay un camino para vencer el perfeccionismo.

  • Debes ser coherente con lo que haces y dices
  • Da siempre lo mejor de ti
  • Empieza a trabajar en tu amor propio, no necesitas hacer nada para agradar a nadie
  • No necesitas competir con nadie, aléjate de personas o eventos que te reten a este tipo de situaciones
  • No te compares con los demás ¡eres único!