Es normal llegar a determinado punto de la vida y hacer un gran pare, para determinar si realmente somos personas independientes y coherentes  en lo que hacemos y decimos  y si debo empezar a trabajar por desatarme de aquellos que todo el tiempo están a mi lado para decirme como hacer las cosas. Hoy tienes la posibilidad de elegir ser una persona autónoma, permitiéndote disfrutar con responsabilidad   de las decisiones que tomes en este camino.

  • ¿Aun dependes emocional y  materialmente de terceros en  tu diario vivir?

  • ¿Te sientes incompleto todo el tiempo, te cuesta creer en ti mismo, en tus habilidades y capacidades?

La falta de independencia puede originarse desde la niñez cuando fuimos sobreprotegidos y atados por nuestros cuidadores, desde ahí fuimos impregnados con desconfianza e inseguridad para hacer cualquier cosa y con  el paso del tiempo es  posible que ya no  dependamos de nuestros padres sino de amigos, parejas e hijos para lograr las metas que nos proponemos.

La falta de autonomía te paraliza para enfrentar el mundo tal cual es, te impide ver las cosas desde un panorama claro, explotar tus habilidades y potencial. Podríamos decir que la inseguridad es la hermana de la falta de autonomía pues sientes que nada lo puedes hacer bien y lo que es peor necesitas ayuda y aprobación  todo el tiempo.

Cuando No llevas el timón de tu barco:

  • vives en una zona cómoda y  evitas retos porque te crees incapaz de asumirlos
  • Necesitas de muchas opiniones para poder tomar una sola decisión. No crees en tu poder
  • Te da miedo equivocarte y prefieres estar paralizado para no asumir el fracaso y la frustración. Desde esta óptica no hay aprendizaje.

La independencia en un ser humano no solo se determina por la solvencia económica que tenga para cubrir y hacerse cargo de sus necesidades o para hacer con su vida lo que mejor le convenga y es que  la autonomía va mucho más allá que pagar las cuentas en el banco o no dar explicaciones por tus actos, es realmente el control que tú tienes sobre tu vida, como estas llevando el timón de tu barco y si lo estas dirigiendo hacia el propósito por el cual fuiste puesto en esta tierra además de tener  claros cuáles son tus objetivos y como trabajar para llegar a ellos, así como también saber actuar cuando las cosas no salgan como las esperas y actuar de una forma proactiva.

Cuando eres Independiente logras:

    • Fortalecer tu amor propio. Podrás reconocer lo que capaz que eres para lograr lo que te propones
    • No depender de otros. Eres libre
    • Estar sin presión y feliz. Menos sufrimientos no hay dependencia emocional hacia otros.
    • Fortalecer tu confianza. Estarás listo para tomar acción en cualquier circunstancia
    • Ser libre financieramente. Controlas tus entradas y salidas
    • Ser responsable a la hora de tomar decisiones
    • Tener un panorama y una visión  Estarás abierto y sin miedo a las oportunidades que la vida te presente

Sandra  Rodríguez